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Septiembre 25, 2023

Cultivo sano y productivo del cacao de acuerdo a las características de su finca

Cultivo sano y productivo del cacao de acuerdo a las características de su finca

 El cacao en Colombia tiene su propia historia, empezando porque es muy probable que esta especie tenga origen en las cuencas de los ríos Orinoco y Amazonas, región que hoy es parte de Colombia y Venezuela.

Aunque ese sea su origen, para la época de la conquista e inicio de la colonia el cacao ya era conocido e incluso cultivado en la parte norte de Suramérica y en Centro América especialmente en lo que hoy es México. Los primitivos habitantes de estas regiones de América estaban tan familiarizados con el cacao, o como lo conocían los Olmecas en el norte de Centro América: "kakawa", término que después por facilidad de los conquistadores pasó a ser cacao; decía que era tal la familiaridad que lo utilizaban como alimento, como medicina e incluso como unidad reguladora de intercambio de bienes (moneda); cuentan algunos investigadores dedicados a este tema.

Los conquistadores y colonizadores conocieron el cacao y lo llevaron a España como uno de los trofeos logrados en la conquista de esta región del mundo y a la aristocracia española le llamó tanto la atención que podríamos decir que la primera exportación de cacao a Europa se hizo en 1580 con un cargamento proveniente de Norte de Santander, existe información que sustenta el envío,  durante el periodo de la colonia, de otros viajes de cacao desde Colombia por diferentes rutas, con destino a Europa y especialmente a España.

La producción de cacao en Colombia ha tenido diversas etapas, subidas y declives en diferentes regiones. A comienzos del siglo XVI se establecieron cultivos en regiones que hoy corresponden al centro oriente y la parte norte del Valle y en el norte del departamento del Cauca, la producción de estos cultivares de cacaos criollos, se consideró de muy buena calidad y excelente aroma. Estos cultivares fueron el primer paso para que en Colombia se diera prioridad a los cacaos criollos y trinitarios, posteriormente se daría el cruce de criollos caribeños con forasteros amazónicos. Desafortunadamente después de superar muchas dificultades los cultivares de esta región del país, en el segundo tercio del siglo XX, no pudieron superar dos grandes problemas sanitarios, el hongo Ceratocystis fimbriata y la escoba de bruja, estos cultivos quedaron reducidos a su mínima expresión.

Igualmente, la historia de finales del siglo XVI y el siglo XVII, reporta cultivos en las estribaciones de la cordillera central, igualmente en las estribaciones de la Sierra Nevada, alrededores de Cúcuta, la región centro occidental de Norte de Santander; también en la segunda mitad de este siglo se establecen cultivos de cacao en las zonas de influencia del rio Magdalena, de Mompós hasta el Tolima, destacándose municipios como Mariquita, Honda e incluso Ibagué. A comienzos del siglo XVIII se establecieron algunos cultivos en el antiguo Caldas aprovechando las riberas de otros ríos; por la misma época se sembraron algunos cultivos en la región centro occidente de Antioquia. Para la segunda mitad del siglo XVIII el apogeo del cultivo es en el Huila y en el sur del Tolima; destacando las áreas sembradas en Coyaima, Ataco, Chaparral, Neiva, Gigante y el valle de Timaná.

Desde hace unos 25 años aproximadamente se empezó a promover el establecimiento de nuevos cultivares de cacao, utilizando la injertación o lo que se conoce como árboles clonados, procurando copiar la alta productividad de árboles con estas características y la resistencia de los patrones que han evidenciado dicha condición. Con estas mejoras tecnológicas incluidas en un listado de recomendaciones donde además se cuentan: podas, manejo arquitectónico del árbol, reducción significativa de tamaño, establecimiento de riego, un buen plan de fertilización, uso adecuado del sombrío y manejo cultural para control de algunas enfermedades e insectos, se pretende mejorar el promedio productivo del país que históricamente es de menos de 400 kilos por hectárea año, resultado que han logrado algunos pocos productores pero el promedio sigue siendo bajo comparado con otros países de la región.

Hoy además de pensar en una buena producción (que pase de los 1000 kilos por hectárea), algunos productores están incursionando en hacer el manejo adecuado para salir al mercado con cacaos finos de sabor y aroma; ya hay algunos compradores dispuestos a pagar precios justos por producto con estas condiciones, de todas maneras, con la evolución productiva hay más agricultores comprometidos con esta estrategia y paralelamente se espera el mejoramiento del mercado.

La calidad del cacao en Colombia se está perdiendo en el proceso de cosecha y beneficio en la mayoría de los casos, esos días siguientes a la recolección son fundamentales para mantener o acabar con la calidad que tiene el producto, un mal beneficio, mala fermentación, el secado, almacenamiento y transporte en condiciones no adecuadas,  exposición del cacao a cualquier tipo de contaminación; hacen perder la calidad y el aroma que ha logrado construir el árbol en campo como respuesta a las condiciones en las que esté establecido.

Precisamente en las técnicas para lograr esas condiciones es que trabajan instituciones como AGROSAVIA, Fedecacao, Casaluker, entre otras y expertos que se han dedicado a hacer investigación para generar las tecnologías que permitan mejorar la cantidad y la calidad en la producción de cacao en Colombia y el mundo.

El consumo del cacao se aumentó en el siglo XIX, en la medida que su transformación dejó de ser totalmente artesanal y que aparecieron las máquinas que contribuyeron con su procesamiento, esto permitió que el chocolate llegara a públicos más populares y dejara de ser un producto exclusivo de la aristocracia.

Las innovaciones tecnológicas y las campañas adelantadas han dado algunos resultados, no lo que se espera, pero se reportan avances, las evidencias nos muestran que la producción de cacao que en el 2005 era de aproximadamente 31.000 toneladas, para el 2021 fue de 69.000 toneladas aproximadamente; si lo vemos en porcentajes la producción en 16 años se ha incrementado en el 122 %. En el 2005 el área sembrada en cacao era de 83.500 hectáreas, para el 2021 el área sembrada fue de 194.428 hectáreas aproximadamente. El año 2022 fue atípico, se quebró la línea de crecimiento en la producción gracias a las lluvias constantes (fenómeno de la niña) y posiblemente a problemas sanitarios, bajando la producción en el 10,6 % comparado con el año inmediatamente anterior, en el 2022 se alcanzó una producción de 62.158 toneladas según datos de la Federación Nacional de Cacaoteros.

Es claro que el incremento, de los últimos 20 años en la producción, está soportado en la ampliación de áreas sembradas, como lo evidencian las anteriores cifras, lo que a diferencia de ser un problema se convierte en una oportunidad, el país puede aumentar significativamente la producción si se implementan masivamente las nuevas tecnologías generadas por las instituciones que hacen investigación para mejorar la productividad de esta especie. Es importante tener en cuenta que la producción de cacao en Colombia es muy pequeña comparada con los mayores productores del mundo: Costa de Marfil y Ghana e incluso a nivel de Latinoamérica frente a Ecuador especialmente.

Socialmente el cacao tiene una gran importancia, tomando como referencia datos del Ministerio de Agricultura, en Colombia más de 65.000 familias cultivan cacao, es una especie vinculada directamente a la conservación del medio ambiente dado que el sistema productivo generalmente esté asociado a forestales y a otros cultivos que le pueden proporcionar sombrío.

Las tecnologías que está generando AGROSAVIA y que pone a disposición de los usuarios, no están desarrolladas con el fin de convertir el país en el mayor productor de cacao de la región o el mundo, lo importante es que el agricultor las implemente y mejore su producción por unidad de área, que optimice el uso de su suelo, que mejore el manejo del medio ambiente y la protección de sus recursos biofísicos.

Señor agricultor para conseguir esos objetivos no siembre cualquier material en su finca, establezca materiales que sean para la altura de su lote, si está en una zona húmeda no establezca materiales diseñados para clima seco porque de seguro va a tener muchos problemas con diferentes patógenos que se incrementan con la humedad. Algunos agricultores tienen buenos genotipos, pero están sembrados en el lugar equivocado por eso no tienen el rendimiento ideal.

Un buen manejo del sombrío, un plan de fertilización adecuado y la realización de podas le van a ayudar a controlar muchas enfermedades, insectos, plaga, no olvide que enfermedades como la monilia son producto de la falta de luz, es decir, falta de podas y un sombrio exagerado. Sembrar buenos clones que correspondan al material que usted necesita de acuerdo con las características de su finca, es la base de un cultivo sano y productivo, siembre los materiales necesarios para que le garanticen una buena polinización.