Se requiere un "plan robusto e integral" para la reactivación económica

Se requiere un "plan robusto e integral" para la reactivación económica

El balance del primer año de la pandemia demuestra que es prioritario asegurar una reactivación económica sostenible a través de un plan robusto e integral de reactivación económica y social para la ciudad de Bogotá que permita generar oportunidades de empleo y recuperación de sectores económicos.

Así lo informan ANDI, ANIF, Cámara de Comercio de Bogotá, Fedesarrollo y Probogotá Región en el boletín No. 4 del Observatorio para el seguimiento de la atención de la emergencia en la Capital.

 

Para el observatorio es fundamental implementar acciones urgentes y agresivas en materia de generación de empleo especialmente para mujeres y jóvenes, pues de acuerdo con las cifras del DANE son las poblaciones que han sufrido los impactos más fuertes en el acceso al mercado laboral.

 

Desde el sector empresarial se expresa la voluntad de trabajar de manera conjunta en implementar acciones concretas en materia de generación de empleo especialmente para mujeres y jóvenes, pues de acuerdo con las cifras del DANE son las poblaciones que han sufrido los impactos más fuertes en el acceso al mercado laboral.

 

•   Desde el observatorio se considera oportuno consolidar una mesa de trabajo Universidad-Empresa-Estado que permita unir esfuerzos para que, a través de políticas públicas, se promueva la formación de jóvenes para enfrentar los retos del trabajo futuro.

 

A continuación se presentan las principales conclusiones del documento:

 

  • Las cifras de contagios y muertes ubican a la capital en la peor situación, pese a ser reconocida por haber implementado las medidas restrictivas más severas. Ahora, en términos de vacunación la ciudad refleja una ejecución del 77.2% de las dosis entregadas, lo que implica que se tiene vacunado el 3.71% de la población necesaria para alcanzar la inmunidad de rebaño.

 

  • Las medidas restrictivas, impuestas en los principales centros urbanos, tienen impacto negativo en los ingresos y el bienestar de los hogares. De hecho, Bogotá que presenta el 18% del total de ocupados en el país, fue responsable por el 25% de las pérdidas en el total de ocupados en enero. A eso se le suma que, pese a que Bogotá representa el 26% del total nacional de ingresos laborales, la ciudad fue responsable del 37% de la pérdida total de ingresos.

 

  • En términos de la relación entre la caída de ocupados y el número de muertes, la capital se encuentra en el peor escenario. Al presentar un número de muertes por millón superior al promedio de las 10 ciudades principales (1.819 vs. 1.752 a corte del 14 de marzo, respectivamente) y una mayor caída en los ocupados (-9.4% anual vs. el promedio muestral de -8.4% anual).

 

  • Al revisar los efectos de las medidas restrictivas en el bienestar directo de los bogotanos se encuentra que más del 31.1% (promedio de la muestra de las 10 ciudades principales) reportó no poder consumir 3 comidas al día. Esa situación es aún más preocupante si se contrasta con los datos de muerte por SARS-CoV-2, los sacrificios que suponen las medidas restrictivas sobre el bienestar de la población no se reflejan en mejores resultados en términos epidemiológicos.

 

  • La actividad empresarial ha sido muy afectada y en el 2020 Bogotá y Barranquilla fueron las ciudades que registraron la mayor caída en la creación y renovación de empresas. En enero de 2021 se mantiene esta tendencia en Bogotá en donde esta cifra cayó en 28 % al pasar de 21.100 empresas matriculadas y renovadas en enero 2020 a 14.995 en enero de 2021.

 

  • En febrero de 2021 en comparación con enero 2021 el comportamiento de las renovaciones y la creación de empresas muestra una leve recuperación como resultado de la suspensión de las cuarentenas y las restricciones a la actividad productiva. Sin embargo, en la cancelación de empresas se ha registrado un notable crecimiento de 73 % de unidades productivas en su mayoría micro y pequeñas empresas que estaban dedicadas a las actividades de comercio, servicios e industria. 

 

  • Se requiere garantizar certidumbre jurídica al sector productivo y empresarial para asegurar el proceso de reactivación económica pues difícilmente la ciudad podrá recuperar la senda de crecimiento si las empresas, que son la principal fuente de empleo, no pueden desarrollar sus actividades en condiciones de normalidad. 

 

  • La presencialidad escolar es relevante y necesaria. En Bogotá apenas el 11% de los establecimientos educativos oficiales están abiertos, hecho que amplia y exacerba las brechas sociales e implica afectaciones graves en la salud metal y desarrollo cognitivo de los niños, niñas y adolescentes.